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En las noticias de hoy, Estados Unidos y Âu Lạc, también conocido como Vietnam, firman un acuerdo de cooperación en materia de salud por cinco años, estudio europeo revela que microplásticos transportan contaminantes y favorecen la presencia de genes resistentes a los antibióticos en los suelos, Chile recibe reconocimiento por sus esfuerzos a largo plazo en prevención de la rabia, comunidades españolas comparten información sobre incendios forestales a través de práctica app para móviles, estudiante de secundaria de Hawái, EE.UU. descubre hongos de cáscara de coco capaces de biodegradar plástico y bloqueadores solares, marca británica de alimentos veganos obtiene certificación vegana y organización social de India, dirigida por mujeres, ofrece casa de reposo para personas-perros callejeros de edad avanzada. Aquí tienen un consejo muy útil. Hacer hielo en casa no tiene por qué llevar horas. Una forma de acelerar el proceso es utilizar cubetas de metal, ya que conducen el calor mejor que las de plástico o silicona, lo que ayuda a que el agua se enfríe y se congele más rápido. Envolver una cubeta convencional en papel de aluminio también puede mejorar la transferencia de calor y reducir ligeramente el tiempo de congelación. Otra técnica consiste en usar cubiteras para cubitos pequeños, pues estos se congelan mucho más rápido. Solo tienen que emplear varias cubetas para hacer suficiente hielo. Del mismo modo, llenar una cubeta convencional solo hasta la mitad en lugar de hasta el borde, disminuye la cantidad de agua que debe congelarse, acortando así el tiempo de espera. Existe también el fenómeno del sobreenfriamiento, en el que el agua altamente purificada puede permanecer en estado líquido incluso por debajo de su punto de congelación habitual, antes de convertirse rápidamente en hielo al verse alterada, por ejemplo, al agitar el recipiente o al verter el agua sobre hielo ya formado. Además, la temperatura del congelador, su nivel de llenado y una correcta circulación del aire influyen en la rapidez con la que se congela el agua. Optimizar estos factores puede ayudarles a producir hielo de manera más eficiente y reducir el consumo innecesario de energía.











